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Acusan Junta de Coinciliación y Arbitraje de Torreón "al servicio" de banda de extorsionadores

Con una gran facilidad, grupos de extorsionadores al amparo de abogados, lagunas en la ley y con el respaldo por "omisión", negligencia o complicidad de la Junta de Coinciliación y Arbitraje de Torreón, atacan a empresas regionales de todos los tamaños con la finalidad de sacar provecho económico demandando a personas y negocios para los que nunca trabajaron o contra quienes en realidad no tenían conflicto.

Acusan Junta de Coinciliación y Arbitraje de Torreón "al servicio" de banda de extorsionadores

En el diccionario, la noción de extorsión proviene del latín extorsio. Así se denomina la presión que un individuo ejerce sobre otro para forzarlo a actuar de un cierto modo y, de esta forma, obtener un beneficio económico o de otro tipo.

La extorsión puede consistir en amenazas, intimidaciones o agresiones con la finalidad de doblegar la voluntad o el deseo de la víctima. Se trata de un delito y, como tal, se encuentra penado por la ley.

Lamentablemente, en México, la extorsión se convirtió desde hace más de tres décadas en un negocio muy lucrativo y, en muchos casos, en la mayoría, la autoridad, que debería estar encargada de vigilar por el respeto de la ley, juega un papel determinante, por omisión o por complicidad.

En la actualidad, en la ciudad de Torreón, se ha dedicado a extorsionar a empresarios locales mediante un método que no es privativo de esa región.

Un grupo de abogados donde hay algunos especialistas en derecho laboral, mercantil y penal, eligen a un "actor" que representará el papel de víctima de un despido injustificado por parte de una empresa para la que nunca trabajó, o asesorado por ellos, un empleado que sí tuvo relación simplemente decide fingir ser víctima de un despido injustificado, mediante documentos falsos, recibos de pago e incluso fotografías o testimonios apócrifos de cómplices, presenta una denuncia formal ante la Junta de Coinciliación y Arbitraje.

La junta tiene por obligación abrir un expediente del caso y citar a la contraparte a declarar. El procedimiento legal de una demanda por despido injustificado es relativamente sencillo.

Cuando un empleado es despedido, tiene derecho a impugnar la decisión del patrón de prescindir de sus servicios, por considerarlo un acto injustificado, por lo que lo primero que debe realizar es presentar su demanda por despido injustificado ante la autoridad laboral para solicitar su reinstalación o bien que se le indemnice conforme a la ley.

Como en el derecho mexicano la ley debe estar técnicamente cargada en favor del empleado despedido, emprender una demanda es relativamente sencillo y, cuando se tiene el respaldo de un grupo de abogados que viven de generar este tipo de demandas y el de algún funcionario de cierto nivel al interior de la Junta de Coinciliación local, el proceso se simplifica aún más.

En pocos días, el demandado será citado a declarar ante la Junta de Coinciliación, en la mayoría de los casos, el presunto empleador sujeto de la demanda, no tenía por lo menos el conocimiento de que alguien emprendería en su contra una demanda, por lo tanto, está poco preparado para enfrentarla, cuando su contraparte no solamente estaba lista, sino que tuvo tiempo suficiente para reunir y falsear las pruebas y testimonios que respalden la historia de que alguna vez tuvo un vínculo laboral con el demandado.

La demanda por despido injustificado debe elaborarse por escrito conteniendo lo siguiente:

Las condiciones en que se dio la relación de trabajo precisando fecha de inicio, horario, salario, puesto desempeñado, días de descanso etc.

Las condiciones de modo tiempo y lugar en que se haya dado el despido.

Las prestaciones económicas que reclama (vacaciones, prima vacacional, aguinaldo, etc.) y los periodos de tiempo respecto de los cuales las reclama.

Los fundamentos legales en que se sustenta su reclamación.

Los puntos petitorios en los cuales debe precisarse con claridad la pretensión del trabajador demandante.

Con el respaldo de un grupo de abogados que representan el papel de defensores del "actor" demandante, llenar estos puntos es casi como llenar un formulario sobre el que ya escribieron en muchas ocasiones y, como extorsionadores profesionales, es un formato de rutina, seguramente un "machote" de word al que solamente le cambian las fechas y los nombres.

Un juicio de esta naturaleza, representa un gasto para cualquier persona que es demandada, justa o injustamente; en la mayoría de estos casos, con la complicidad de quien emite una sentencia, quien pierde es el demandado, aún si jamás tuvo relación laboral con el demandante.

 

Recientemente, uno de estos casos se denunció en Torreón, Coahuila. Nuestra fuente, que decidió guardar el anonimato por temor a represalias, dijo que quien lo demandó le exigió a través de ese grupo de abogados, una suma poco inferior a los 400 mil pesos, y en la Junta de Coinciliación y Arbitraje de Torreón, la recomendación de su titular Javier Armendáriz Reyes Retana fue: "Mejor pague al demandado lo que le están pidiendo y evítese problemas".

El demandado, un empresario de esa ciudad, no fue jamás notificado de la demanda en su contra y, al verse acorralado por los abogados y la "recomendación" del titular de la Junta de Coinciliación, decidió pagar e incluso restablecer al empleado demandante; poco después, la extorsión fue más allá, el grupo de abogados le exige ahora el pago de más de 1 millón de pesos.

Las bandas de extorsionadores han multiplicado su forma de operar, en la Ciudad de México, un auto se pone frente a quienes conducen un auto modesto y de pronto, ya frente a ellos, frenan de golpe para que el auto que viene tras ellos los impacte, a los pocos minutos llega una patrulla con elementos de la policía capitalina que están coludidos con el conductor que frenó de golpe, después llega un supuesto ajustador de seguros; todos esperan que el conductor del auto de modelo antiguo, diga que no tiene seguro, cuando eso sucede, el supuesto ajustador hace una estimación del costo de la reparación, además el conductor del auto impactado finge un dolor de cuello; entre todos: conductor, ajustador y policías, convencen al extorsionado de pagar ahí mismo una suma de dinero para "salir del problema".

La modalidad de extorsión varía de ciudad en ciudad, pero, invariablemente, es urgente revisar en cada caso, hasta dónde llega la corrupción al interior de las instituciones encargadas de la impartición de la justicia.

¿Omisión? ¿Negligencia? ¿Corrupción?

¿Qué defensa tiene un empresario cuando es demandado injustamente? ¿Cómo está operando la Junta de Coinciliación y Arbitraje de Torreón?

El caso ha escalado ya a la Secretaría del Trabajo del Gobierno del Estado, el titular de la dependencia se ha comprometido ya a ofrecer una respuesta efectiva para resolver la controversiala próxima semana.