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Medio millón de muertes en EU por Covid-19

La pandemia supuso una tragedia sanitaria de dimensiones sin precedentes, especialmente para el país más rico del mundo

Medio millón de muertes en EU por Covid-19

Es difícil poner en perspectiva una cifra que se escribe con sólo seis dígitos que casi no ocupan lugar, que no consumen mucha tinta, pero 500 mil muertes por la pandemia de coronavirus en un año en Estados Unidos es una tragedia sanitaria de dimensiones sin precedentes, especialmente para el país más rico del mundo.

El primer muerto por coronavirus confirmado en Estados Unidos ocurrió el 6 de febrero en el condado de Santa Clara (California), según exámenes post mortem a un fallecida que no fue diagnosticada adecuadamente de una enfermedad que se extendía por China, pero que aún no tenía ni nombre.

Patricia Dowd, de 57 años, se convirtió en la fallecida número uno de esta pandemia pese a tener un historial de buena salud. Murió en su casa de San José, de lo que en un primer momento su marido y su hija pensaron que era un infarto sufrido mientras se recuperaba de una gripe.

Bajo la superficie de la normalidad, el COVID-19 se extendió en febrero sin ser detectado por los grandes centros urbanos en ambas costas del país, hasta que en marzo comenzaron a tomarse las primeras medidas para contener la extensión de la enfermedad en Seattle o Nueva York.

Doce meses después, han muerto 500 mil personas infectadas por el virus SARS-CoV-2, cada una con una historia, una vida, familiares o amigos, similares a los que dejó atrás Dowd.

Medio millón de personas desde el pasado febrero hasta esta semana, cuando se superó la cifra, equivalen a casi 42 mil muertos al mes, cerca de mil 400 fallecidos diarios, 58 vidas perdidas cada hora, una hija, hijo, padre o madre marchándose antes de tiempo casi en cada uno de los minutos de todo un año.

Todos los fallecidos por coronavirus en Estados Unidos no caben en cinco Camp Nous (el estadio del FC Barcelona); no caben en los 46 mil metros cuadrados del Zócalo de la Ciudad de México, la plaza más grande de Iberoamérica.

La enfermedad se ha llevado a un número de personas que en los primeros meses podría haber abarrotado la Plaza de Colón en Madrid, en verano haber inundado todo el Paseo de Recoletos hasta llegar a la Plaza de Cibeles y en estos últimos meses de la tercera ola tomar el Paseo del Prado y ocupar la Glorieta de Atocha.

La inclusión en 2021 del nuevo coronavirus como un tercer gigante en lo relativo a causas de muerte ha reducido la esperanza de vida un año hasta los 77.8 años, una de las peores del mundo desarrollado para un país donde millones no tienen acceso a coberturas médicas que permitan tratamientos asequibles.

Además, ha afectado con fuerza a la población hispana, que es más joven. Según una investigación de los Centros de Control de Enfermedades (CDC), si la mortalidad por COVID-19 se ajusta a la edad, son el grupo más afectado por la enfermedad, con ocho puntos de diferencia sobre la mayoría anglosajona.