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"Canelo" pierde pero gana credibilidad y solamente él sabe si algo más

"Canelo" pierde pero gana credibilidad y solamente él sabe si algo más

"Canelo" ganó más perdiendo. En un posible combate de revancha, ganar a quien lo derrotó por primera vez sería con certeza menos cuestionado que muchas de las victorias de su carrera; Saúl Álvarez perdió porque así lo quiso, tal vez así lo tuvo presupuestado desde el inicio y ese es el principal factor por el que lo vimos completamente diferente al peleador que suele ser, honestamente Bivol no es ni será un fuera de serie, no es ni estará al nivel que tiene Saúl Álvarez.

¿La revancha más esperada? 

No es un secreto para nadie que "Canelo" es una máquina de hacer dinero, es por eso que no hay promotor, televisora u organismo que participe del negocio que "Canelo" representa, que se atreva a contravenir con una actitud o al menos con una opinión sólida cuando dicen que Álvarez no es lo que de él se espera o cuando sus rivales se ven parcos y poco sólidos al subir al ring. Se habló tanto (a medias) de las supuestas cláusulas ocultas en los contratos de "Canelo", donde se sacrificaba a su contraparte en temas que tienen que ver directamente con la rehidratación y el peso, que lo que más convenía en esta ocasión era sacrificar un triunfo a cambio de la credibilidad que se requiere para aspirar a ser el astro de boxeo que sueña y que muy probablemente ya es para millones de televidentes que sin ser seguidores recurrentes del deporte, sí ven las peleas del tapatío por el espectáculo que representan.

Poco se le puede reprochar a "Canelo" al perder, se esfuma la idea de que enfrentó antes a peleadores "bultos", los jueces en Las Vegas recobran algo de credibilidad (aunque 115-113...), abre espacio a sus detractores para permitir que digan que por fin se exhibió su verdadero nivel (como lo hace David Faitelson cada vez que puede). Perdiendo, "Canelo" les entregó una bandeja de desperdicios de la que se alimentan todos esos periodistas y twitteros, incluso mexicanos, que deseaban verlo en la lona, este es el momento de su festín.

Algunos entes de redes sociales, incluso se han atrevido a decir que "Canelo" apostó en su contra usando a algún "prestanombres" y que aprovechó la certeza de su derrota para hacer algunos millones de dólares extras (como si le hicieran falta). No lo creo. Saúl Álvarez perdió porque así es el boxeo, un deporte profesional en el que nadie es invencible y en el que ninguna derrota, por más estrepitosa o cerrada que sea, determina lo bueno o malo que es un individuo. 

Álvarez perdió dignamente, de pie, contra un oponente que sin ser extraordinario hizo lo que debía hacer, aprovechando el largo de sus brazos y su peso natural, que empata con el lugar en el que se siente cómodo y con el lugar al que "Canelo" tuvo que subir en busca del cinturón de peso semicompleto de la AMB. Se lo digo, al fuinal no pasa nada, Álvarez regresará a ganar en caso de suceder un combate de revancha ¿cuándo tendría que suceder? En septiembre ¿dónde? En el mismo escenario, olvídese de que esa pelea suceda en territorio mexicano, mucho menos en Rusia o en cualquier parte de Europa. 

Bivol dirá que pone condiciones, que es el campeón, a lo mucho, saldrá en la esquina roja esa noche de septiembre, pero nada más. "Canelo" es el astro contra quienes todos aspiran a pelear, Bivol será un campeón efímero como lo fue Andy Ruiz en los completos, campeón de unos meses. 

Álvarez regresará física y moralmente fortalecido y esa noche, ya sin tantos cuestionamientos, ganará por nocaut a Bivol y después seguirá su camino como hasta hoy, siendo la máxima figura del boxeo mundial.

Si la noche del sábado "Canelo" perdió, créanme, fue porque él así lo quiso.