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Si de acuerdo con la constitución López Obrador no puede renunciar ¿Qué objeto tiene la consulta de revocación de mandato?

En días pasados el presidente de México indicó que por autoridad moral y honestidad no podría estar gobernando si no cuenta con el apoyo de la gente, sin embargo Olga Sánchez Cordero, Secretaria de Gobernación, afirmó que Obrador no puede renunciar, haciendo referencia a la marcha del movimiento FRENAAA que ahora permanece instalado en el Zócalo de la Ciudad de México.

Si de acuerdo con la constitución López Obrador no puede renunciar ¿Qué objeto tiene la consulta de revocación de mandato?

La Revocación de Mandato es un componente de pocas constituciones democráticas. En Europa se contempla en algunos cantones de Suiza, y en sistemas de democracias representativas existen disposiciones constitucionales y legales en 26 estados de los Estados Unidos de América, que facultan a los electores para pedir la destitución de todos o algunos funcionarios públicos electos, con excepción del Estado de Montana, donde la ley de la materia y un pequeño número de disposiciones de gobiernos locales permiten la destitución de funcionarios administrativos no electos popularmente. En Estados Unidos la mayoría de las normas relativas a la destitución prohíben su uso durante los primeros 12 meses del mandato de los funcionarios y, en cinco estados, durante los últimos 180 días de ejercicio del cargo.

El mecanismo de la revocación de mandato ha adquirido cierto auge en algunas constituciones iberoamericanas como un instrumento de democracia directa destinado al control del abuso de poder de los que ocupan un cargo, especialmente en los ámbitos regional y local.

Por lo general, en América Latina las constituciones que contemplan la posibilidad de revocar el mandato de los representantes populares la limitan al ámbito local o regional. No sucede así, sin embargo, en el caso de la Constitución de Ecuador de 1998, que ha incorporado como uno de sus aspectos novedosos el derecho general, es decir, no circunscrito al ámbito local y regional, “de revocar el mandato que los ciudadanos confieran a los dignatarios de elección popular (art. 26)”.4

El derecho de revocación se encuentra proclamado también en el art. 103 de la Constitución de Colombia de 1993, dentro del Capítulo consagrado a las “formas de participación democrática”; como “mecanismo de participación del pueblo en ejercicio de su soberanía” y bajo la denominación de “revocatoria del mandato”. En este sentido, establece el mencionado precepto que: “Son mecanismos de participación del pueblo en ejercicio de su soberanía: el voto, el plebiscito, el referéndum, la consulta popular, el cabildo abierto, la iniciativa legislativa y la revocatoria del mandato” y encomienda su regulación a la ley.5

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, de 17 de noviembre de 1999, establece en su artículo 72 que: “Todos los cargos y magistraturas de elección popular son revocables”.6 El ejemplo más reciente y conocido fue el referéndum de revocación de Hugo Chávez en 2004, en el que el 40.74% de los electores votaron sí a la revocación y un 59.25% votaron por la negativa, con lo que no se actualizo la revocación efectiva.

En México, el artículo 115 de la Constitución imprimió la revocación de mandato como facultad de los congresos locales, al señalar en su fracción I, párrafo tercero, lo siguiente:

“Las Legislaturas locales, por acuerdo de las dos terceras partes de sus integrantes, podrán suspender ayuntamientos, declarar que éstos han desaparecido y suspender o revocar el mandato a alguno de sus miembros, por alguna de las causas graves que la ley local prevenga, siempre y cuando sus miembros hayan tenido oportunidad suficiente para rendir las pruebas y hacer los alegatos que a su juicio convengan.”

Una democracia en ciernes, como la mexicana, requiere fortalecer sus mecanismos de participación ciudadana, el electorado debe tener el derecho de revocar un mandato cuando la mala actuación de sus representantes así lo amerite, de lo contrario la ciudadanía queda sujeta a los arbitrios y designios de un diputado, senador o un presidente de la República desvinculado a los intereses y necesidades sociales.

Ante las críticas de la oposición, el presidente López Obrador insistió en que la elección de revocación de mandato sea en 2021 y no hasta 2022.

Tras asegurar que el conservadurismo hacen uso de figuras públicas ajenas a la política para criticar al gobierno, el mandatario afirmó la semana pasada, que esto no es malo y ayuda porque prueba el grado de madurez política en el país.

“Nosotros llegamos aquí por convicción y luchamos por principios, luchamos por ideales, no por cargos, nosotros vamos a estar aquí hasta que el pueblo lo decida, por eso propusimos lo de la revocación del mandato”, expresó López Obrador en su conferencia de prensa matutina.

Sin embargo, como una de las tantas discordancias de este gobierno, la secretaria de Gobernación de México, Olga Sánchez Cordero, declaró el viernes 25 de septiembre que a la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador el Frente Nacional Anti-AMLO (FRENAAA) no le quitaba ni la siesta de mediodía.

“El FRENAAA no nos quita, bueno, ni la siesta de mediodía. Si es que estamos con siesta a mediodía”, aseguró la titular de la Secretaría de Gobernación a través de una conferencia realizada en San Luis Potosí.

“Los puestos de elección popular no son renunciables. O sea: ‘Renuncia, presidente’, pues yo no sé a quién le están hablando porque la Constitución establece que los puestos de elección popular no son renunciables”, señaló Sánchez Cordero.

Bajo este criterio ¿Para qué seguir hablando de una consulta púbica que costará miles de millones de pesos?